jueves, 6 de octubre de 2016

¿Son saludables tus hábitos alimenticios?

Una dieta rica en frutas, verduras, legumbres, frutos secos, Aceite de Oliva y pescado azul favorece la concentración, la memoria y el rendimiento intelectual.

Frutas, Verduras, Aceite de Oliva, Legumbres, Frutos Secos...

Con el inicio del nuevo curso tenemos que volver a poner todo en su sitio y algo de vital importancia es recuperar los hábitos de una buena alimentación.

Algunos alimentos tienen un papel protector en nuestro desarrollo cerebral. Según la doctora Julia Álvarez, coordinadora del Área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, una dieta rica en frutas, verduras, legumbres, frutos secos, Aceite de Oliva y pescado azul favorece la concentración, la memoria y el rendimiento intelectual.

Es importante seguir la pauta de 5 comidas diarias, o al menos 4, sin olvidar la importancia del desayuno, sobre todo en los niños. Los estudios demuestran que entre el 20 y el 40 % de los escolares no desayuna y esto tiene impacto sobre el rendimiento escolar y favorece la obesidad infantil.

Los escolares precisan de alimentos energéticos para su desarrollo, pero no más de la que consumen en su actividad metabólica y su actividad física; en caso de tomar más energía de la necesaria ésta se almacenará en forma de grasa y el niño comenzará a tener sobrepeso o desarrollará obesidad.

Los patrones alimentarios de los niños tienden a reflejar los patrones alimentarios de sus familias; en muchas ocasiones la falta de tiempo, el deseo de evitar discusiones, la comodidad o la pereza, hacen que ofrezcamos a los niños sólo aquello que comen rápido y sin protestar y que, como norma general, son alimentos ricos en grasa o productos procesados: patatas fritas, sancks, bollería industrial, galletas, embutidos, chuches y refrescos, etcétera, en lugar de verdura, ensalada, pescado o fruta.

Los estudios demuestran que la alimentación de los escolares no es buena: el consumo de legumbres, verduras, frutas y pescados es insuficiente y en este sentido, es importante cuidar la alimentación de los escolares porque es el momento ideal para adquirir hábitos saludables: no pueden faltar los lácteos, cereales (pan, pastas, arroz), legumbres, frutas, verduras, Aceite de Oliva, frutos secos, carnes, pescado y huevos.

Alimentación equilibrada compartida por todos


No podemos olvidar que los niños desde pequeños son grandes imitadores y por eso es esencial comer en familia con patrones saludables compartidos por todos los miembros de la familia.

Un patrón alimentario equilibrado es esencial y debe compartirse por todos los miembros de la familia, pero es fundamental recordar que en cada etapa vital las necesidades nutricionales son distintas. Los padres deben comer lo mismo que los niños. Cambiarán las raciones o, en ocasiones, la elaboración de un alimento en un determinado menú cuando los niños son muy pequeños, pero en líneas generales deberían comer lo mismo.

Si acostumbramos los niños a apreciar las virtudes de tomar por ejemplo un desayuno con leche, pan con aceite y tomate y fruta o zumo natural, cuando esos niños sean mayores habrán aprendido a valorarlo y no les costará tanto trabajo hacerse un zumo natural en vez de comprar uno envasado.

Desayuno Saludable con Aceite de Oliva


Nuestra famosa Dieta Mediterránea reivindica la toma equilibrada de determinados alimentos como cereales, frutas, verduras, pescados especialmente azul, legumbres, frutos secos, Aceite de Oliva y pequeñas cantidades de vino tinto, sino que establece la necesidad de compartir la comida respetando un tiempo para ello.Este aspecto sociológico de la alimentación también es clave, junto con la calidad de los alimentos, en los efectos saludables de la Dieta Mediterránea que no deberíamos dejar de observar.

Esto “choca” con el hábito, cada vez más extendido, del uso de comida precocinada o preelaborada, en vez de dedicar tiempo a la cocina y elaborar un plato de manera tradicional. El hábito de comer fuera de casa ha crecido de forma llamativa siendo especialmente elevada la visita a locales de comida rápida.

¿Comida Rápida? Por qué no...
No se trata de demonizar la comida rápida, pero tampoco conviene relajarse de modo que ésta forme parte de nuestros hábitos rutinarios porque es ahí donde reside el peligro de adquirir malos hábitos alimentarios para nuestros escolares y adolescentes. Cada vez son más los centros de comida rápida que introducen menús, que podríamos llamar más saludables, y es ahí donde deberemos incidir, en enseñar y entrenar a los menores para aprender a elegir.

Fuente: abc.es

"Mas información clientes@aceitedeolivaorito.com"

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